viernes, 9 de octubre de 2026

De la crisis del agua a la crisis de la política


La crisis hídrica que hoy padece la Zona Metropolitana de Guadalajara ya no es solo una crisis de agua. Es una crisis de política.

Los sombrerazos se han vuelto la norma. En el Congreso del Estado, en redes sociales, en las calles. Diputados a gritos, funcionarios culpándose entre sí, memes, infografías y acusaciones cruzadas. Los de MC señalan al Gobierno Federal por abandono presupuestal. Los de Morena señalan a SIAPA y al Gobierno del Estado por décadas de omisión.

En medio, una denuncia grave que no puede quedar en video de TikTok: pipas con rótulos del Ayuntamiento de Tlaquepaque presuntamente vertiendo aguas negras en el Canal de Atequiza, el conducto que alimenta la presa de Las Pintas, de donde bebemos el 60% de la ciudad. Si esto es cierto, no es grilla, es un atentado a la salud pública. Si es falso, que se desmienta con pruebas, no con boletines. Pero que se investigue con la firmeza que merece. Lo mismo que los bloqueos y cierres viales azuzados por operadores políticos que convierten una crisis social en botín electoral.

Y entonces aparecen las voces de siempre: "No politicen el tema del agua".

Aquí cito a Augusto Chacón, que en un foro de seguridad dijo una frase que vale la pena recordarla: "Pedir que no se politice la inseguridad es como pedir que no se futbolice una jugada de futbol". Tiene razón. Pedir que no se politice la crisis hídrica es querer sacar el tema de la cancha donde debe jugarse: la de la responsabilidad pública. Es querer esconder el costo político de haber hecho tan mal la tarea.

Porque seamos claros: esta crisis no es por falta de lluvia. Es por falta de decisiones.

Un gobierno tibio no resuelve problemas de salud. Un gobierno que solo narra y recomienda "no consumir agua del SIAPA", como si con eso terminara su responsabilidad, está abandonando a la gente. No se puede gobernar desde el comunicado.

Guadalajara no solo tiene sed. Está llena de basura, de parques abandonados, de baches, de tapas de registro robadas. Todo eso es la misma enfermedad: la falta de una estrategia integral de ciudad. Se atiende un día el síntoma, al otro se olvida. Se deja una ventana rota sin reparar y al mes la calle entera es un basurero. Es la Teoría de las Ventanas Rotas en su máxima expresión.

Lo que Guadalajara necesita no son administradores de redes sociales. Necesita administradores públicos. Profesionales del quehacer público. Hombres y mujeres que sepan actuar con determinación y firmeza, que atiendan la problemática inmediatamente y de manera eficiente.

Ante señalamientos de un posible sabotaje a un servicio público que pone en riesgo la vida, la integridad y la salud de 5.3 millones de habitantes, no caben los discursos suaves. Se debe actuar con toda la firmeza legal que exige nuestra gran ciudad.

Eso es hacer política.

Lo demás, como dicen en la cantina de La Fuente, es pura grilla. Politiquería de la más barata.

 Y de esa, Guadalajara ya está hasta la madre.

Rubén Castillo 
De Guadalajara 

No hay comentarios:

Publicar un comentario