Opinión de Rubén Castillo
Los partidos políticos son característica de un régimen político
moderno en un sentido básico se define como un grupo de personas que por
coincidencia de ideas se asocian con la finalidad de conseguir el poder político
que les permita llevarlas a cabo.
Existe una corriente que afirma que actualmente vivimos en
una crisis de partidos políticos y que el ciudadano ha perdido credibilidad en
ellos, una especie de divorcio entre los ciudadanos y estos, acciones apartadas
de los intereses de la sociedad, pareciera que en el camino por la democratización
los individuos vamos más rápido marchando por una vía directa, queremos que los
cambios sucedan mientras los políticos parecen ir de puntillas dentro de un
campo minado.
Mientas los ciudadanos nos apoderamos de las tribunas
digitales, el acceso a medios de comunicación y otras herramientas tecnológicas
ha generado una fuerte batalla en el terreno de la desacreditación entre los
partidos sin aprovechar estos medios adecuadamente para la difusión de sus
fundamentos ideológicos, mientras tanto en el interior libran una batalla
intestina entre los miembros que quieren apoderarse de la dirigencia y los que
quieren perpetuarse en ella. ¿A caso estos síntomas representan el principio
del fin de la partidocracia?
Todos estas son innegables señales que hemos acortado
distancias, conocemos a mayor detalle a la vida política de nuestros países y
sus institutos políticos, nos interesa el acontecer de nuestra sociedad ahora
los ciudadanos estamos convencidos que la construcción de nuestro país la
hacemos juntos, sabemos que nuestras voces ya son escuchadas y replicadas ya
tenemos “hashtag” a nuestras opiniones.
Los ciudadanos nos hemos hecho más exigentes, queremos tener
acceso a la información, pedimos transparencia, exigimos rendición de cuentas,
con la finalidad de lograr un sistema democrático fuerte y para conseguirlo
necesitamos partidos fuertes que tengan una visión de nuestra sociedad a futuro
clara sin perder las bases sociales que los formaron, tomando en cuenta siempre
que su actividad política esta inserta en una sociedad diversa y ciudadanos que
estarán muy atentos a su desempeño porque son de interés público.