Este domingo los Griegos
decidieron “No” someterse a las condiciones que le imponían el Fondo Monetario Internacional y los créditos que tiene con la unión Europea en la figura del Fondo de Prestamos a Grecia y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Esta
negativa convierte a Grecia en un candidato serio a la expulsión de la Unión
Europea ya que este hecho desafía la estabilidad financiera de la Euro zona.
Europa ha tratado de que la Unión
sobreviva y para ello ha sometido a regímenes estrictos de austeridad a más de
uno, condicionando préstamos para subsanar deudas añejas, imponiendo políticas fiscales
y de gasto público a los que ya alguna vez Grecia se había sometido.
La crisis Griega no es de ayer, Grecia
se ha visto con problemas desde el año 2001 en donde adquirió créditos
para estabilizar su economía y poder estar a la par de los demás miembros de la
Unión Europea, pero parece haber sido la peor de las decisiones. Actualmente Grecia
carga con una deuda de 320,000 millones de Euros que representa el 177% de su PIB. Una deuda que no puede pagarse en el corto ni mediano plazo.
El domingo se tomó la decisión de
no ser sometidos a las condiciones, ni recortes presupuestales, ni a los ajustes
en las pensiones y tampoco el aumento en los impuestos, etc. Grecia decide
tomar las riendas de su economía y su gasto privilegiando el gasto
social al gasto en pasivos, se le estaba yendo el dinero que podía utilizar
para reactivar su economía al pago de los intereses de una deuda impagable,
injusta, tiránica y que poco podía presumir de ser un instrumento de apoyo a la
economía de este país.
Era una decisión esperada pues no
había otra salida, cuando el agua te llega al cuello tienes que buscar la
orilla más cercana, con un índice de desempleo de más del 26% de la población económicamente
activa se ven reducidas las oportunidades para que siguieran en esa condición. Ya
lo vimos con anterioridad, Argentina en el 2001 optó por el cese de pagos a las
deudas que estaban asfixiando al país Sudamericano y que después de su declaratoria
de default financiero empezó a crecer a una tasa del 8% anual.
Veremos cuál será la reacción de los países que pueden
llegar a enfrentar condiciones similares a las de Grecia, me refiero a España y
Portugal. Por lo pronto el País Helénico tiene mucho que ganar.
Rubén Castillo
Rubén Castillo